El dominicano Jason Álvarez, quien se declaró culpable en la Corte Suprema Estatal de El Bronx de tráfico de drogas, después de ser arrestado como uno de los líderes de una banda que transportaba en camiones los psicotrópicos desde Los Ángeles a Nueva York, llegó a un acuerdo con los fiscales y será sentenciado a 10 años de cárcel.