El mundo libra una batalla contra el reloj al no tener un medicamento específico contra el COVID-19, la peste que hasta este jueves ha matado a 18,440 personas y ha contagiado a más de 414,000 en los cinco continentes. Y los números de afectados se multiplican de manera acelerada, mientras que la economía mundial se desploma.

Eso ha obligado a los científicos a experimentar con otros medicamentos para curar la neumonía de los pacientes, como es el tocilizumab, un medicamento usado para tratar a enfermos con reumatismo, pero que se ha implementado en los contagiados, ante la inexistencia de una vacuna que haga frente al virus.

Este jueves, el ministro de Salud Pública, Rafael Sánchez Cárdenas, informó que el doctor Félix Antonio Cruz Jiminián ha mejorado luego de aplicársele dosis de 400 miligramos del fármaco. De igual manera, la aplicación del medicamento a los pacientes afectados en Santiago ha sido positiva y los han sacado de cuidados intensivos, según explicó el titular. A nivel internacional, la salud de Fausto Russo, un preparador físico de Italia, víctima del virus, ha mejorado, desde que empezó a usar el fármaco, según reseña la prensa internacional